Fue mi escena de la casa un crimen

Hijo con derecho vs. mi perrita. Mi perrita Gana

2020.08.10 05:29 lunny_93 Hijo con derecho vs. mi perrita. Mi perrita Gana

Esta es una historia que paso hace mucho tiempo (+10 años o así) y yo era una niña, así que hay conversaciones que ya olvide y otros detalles que solo me contaron. Pido permiso para inventar algunos diálogos, aseguro que la escencia es la misma. Me disculpo por lo largo que pueda ser.
MD: Madre con derecho
HD: Hijo con Derecho
Papá: Mi papá
Poli: Policía
Lasie: La mejor perrita que una familia puede desear.
Contexto:
En ese tiempo alquilábamos una casa muy grande con amplio jardín. Como el terreno es elevado por fuera parece que la muralla es muy alta; pero por dentro la muralla solo llega al pecho de una persona de estatura media. La muralla tenia por adorno unos rectángulos huecos, de modo tal que si miras desde fuera puedes ver el interior del patio. Pero como nuestra perrita puede ser muy brava mi papá tapo cada agujeros insertandoles un ladrillo. Así la visión no se tapa pero el perro no puede sacar su cabeza y morder a un peatón desprevenido.
Era la casa perfecta para tener un pastor alemán y niños hiperactivos. Podíamos correr, jugar y ensuciarnos. En ese tiempo mi perrita tenia 3 años o poco más y se llamaba Lasie (Q.E.P.D.). Era la mejor perrita que una familia podría desear: Dulce, cariñosa y protectora con los niños (Casi parecía nuestra niñera), leal y por sobre todo, muy guardiana.
Basta de contexto y a la historia.
Sucedió una tarde, mi perrita estaba acostada en su rincón del jardín favorita. Bajo arboles, sobre tierra fresca y oculta por los arbustos pero con una vista total de todo el jardín. Sucedió entonces que pasaron frente a la casa un grupo de adolescentes muy tontos, ruidosos y famosos en el barrio por vandalismos. Entonces ven por aberturas de la muralla que en el jardin se encuentra tirado (pero en excelente estado) la bicicleta nueva de mi hermano. Entonces dijeron que es una buena bici para hacer alguna idiotez. Así que retaron a HD para que tomara la bicicleta. Claro, ni uno vio a mi perro así que con mucha confianza Hijo con derecho trepo la muralla decidido a robar a plena luz del día. Lasie es muy territorial y guardiana asi que habrá dicho "Aquí nadie me roba ni mierdas".
Ella no dudo en abandonar su escondite tomando por sorpresa a HD de la pierna y le prenso la pierna con una fuerte mordedura que lo hizo gritar. Pateo varias veces a mi perro para que lo soltara, apenas ella lo hizo él trato de huir. Pero Lasie habrá dicho "No hijueputa, de acá no sales vivo", entonces ataco por segunda vez y logro morderle el zapato justo cuando HD saltaba por la muralla. Acá es donde mi papá sale alarmado por los alaridos del HD y los ladridos de Lasie. El vio al hijo con derecho huyendo y dejando en la boca de Lasie su zapato como si fuera ceniciento.
Mi papá habrá dicho "A la puta carajo, lo que me espera". Fue a mirar por sobre la muralla viendo como HD huye ayudado por sus amigos, y como son muy famosos en el barrio papá decidió ir a buscar testigos (ya que nuestra casa no cuenta con cámaras de seguridad). Mientras Lasie se divertía con su trofeo de guerra, papá salio de casa, cruzo la calle por que justo al frente hay una despensa muy concurrida por el barrio y a esas horas por suerte estaba lleno. Se puso a interrogar a los que estaban afuera para saber si alguno vio lo que paso y si alguno querría ser testigo. Algunos no quisieron problemas pero otros tenían bronca a HD por sus vandalismos. Así que se quedaron para ser testigos.

Horas más tarde llegan los padres con derecho acompañados por una patrulla de policía y un amigo de HD para acusar a Lasie por intentar asesinar a su angelito y exigir que perrita fuera ejecutada en el mismo acto.
Papá: Mi perra defendió mi casa, por que tu HD entro para robar.
MD: Esas son mentiras. Mi angelito no hace esas cosas, tu animal salto la muralla para morderlo. Policia, tiene que matar a ese animal, es un peligro.
Poli: A ver, muchacho, ¿dónde los ataco el perro?
El policia mira al amigo, este apunta al otro lado de la calle donde estaba nuestra muralla y dice
Amigo de HD: Ahí poli, ahí la perra salto y nos ataco, mordio a mi amigo y casi nos mata al resto.
Papá: No es verdad, mi perra jamás salio.
MD: ¡Mentiroso! ¡Sos un asesino por tener a ese animal, de aca no me voy si no sacrifican a esa bestia!
Papá: Poli, mira, yo vi a HD en mi patio, lo vi huyendo de mi perra y salto la muralla. El estaba dentro de mi propiedad, aca tengo testigos.
Entonces papá señala a cuatro personas y el policía no tuvo otra opción que escuchar a cada testigo mientras MD gritaba "son mentiras" "Mi angelito nunca" "Ellos odian a mi angelito por envidia". Entre los testigos uno escucho muy claramente como hablaron de entrar a robar la bicicleta, que HD se ofreció a saltar la muralla porque creían que mi perrita no estaba. Luego de interrogar, papá invita al poli a entrar en casa. Entran juntos y mi perrita se acerca al poli agachando la cabeza, pegando sus orejitas a la cabeza y agitando la cola muy feliz. Lasie era muy inteligente, ella sabía diferenciar a un invitado de un intruso. Y en ese momento el Poli era el invitado de papá. Así que Lasie se acerco como la perrita más tierna y sumisa del mundo. Ahí papá le mostró donde estaba la bicicleta, describió lo que vio y el zapato/trofeo de guerra. El poli anoto todo y levanto la denuncia de MD. Ahora se tenía que llevar todo a lo legal. Si perdíamos, sacrificarían a Lasie.
Lo legal se resolvió velozmente gracias a los testigos, a que HD ya tenía antecedentes de hurto e invasión a propiedad y porque el dueño del almacén dijo tener una cámara de seguridad donde se veía claramente el crimen frustrado. En mi país los menores de edad no pueden ser juzgados. Así que se resolvió con la inocencia de Lasie y por lo tanto, no sería sacrificada.
Podría terminar acá la historia. Pero nop, esto sigue.
Esto para Padres con derecho fue inaceptable. Pasaron las semanas y una noche yo no podía dormir. Así que decidi que quería jugar con Lasie aunque fueran las doce de la noche. Fui a la sala y mire por las ventanas para buscarla con la vista, ya que papá insistía en que ella debía dormir afuera. Iba a abrir la puerta cuando vi donde estaba, pero note movimientos de sombra y me asuste como buena niña miedosa que era. Pense "Mierda, kukulele". (Así se le dicen a los fantasmas en mi país)". Vi que esas sombras tiraron algo al patio y se fueron como si nada. Me fui corriendo a despertar a papá y le conte lo que vi. El me regaño por estar despierta, pero se fue a revisar. Lo que encontro fue un feroz pedazo de carne cruda que Lasie se acerco a oler. El la aparto y reviso más de cerca y descubrió trozos de vidrio. Obviamente lo tiro a la basura lejos del alcance de ella.
Pasaron los días, una mañana papá encontro otra bola de carne con vidrio que era magistralmente ignorado por Lasie. A ella nunca le gusto la comida comercial de perros, era esquisita así que siempre la alimentamos con carne cocinada. Así que a Lasie no le llama la atención la carne cruda. Cada dos o tres noches aparecieron más carne, pero ya no con vidrio, sino con aroma a veneno (seguramente de rata). No teníamos forma de saber quien intentaba matar a Lasie, asi que ella finalmente empezó a dormir adentro.
Pasa el tiempo y una mañana mi hermano descubrió que su bicicleta desapareció. En coincidencia, HD presumía por la calle una nueva bicicleta sospechosamente idéntica al de mi hermano. Papá quiso denunciar a la policía pero desestimaron el caso, porque solo era una bicicleta. Así que papá tramo un plan. Le compro una nueva bicicleta a mi hermano y lo convenció de dejar nuevamente la bicicleta afuera, y Lasie volvió a dormir afuera. El coloco su camara filmadora (en esa época no existían teléfonos con cámara) en una ventana para captar precisamente a la bicicleta. Así grabo el patio varias noches seguidas. Hasta que finalmente logro pescar a HD regresando a la escena del crimen acompañado con otros amigos. Entraron confiados porque hacía meses que Lasie estaba encerrada y pretendían llevarse la bicicleta. Pobres tontos. Papá capto la maravillosa escena de Lasie atacandolos, y parece que reconoció el aroma de HD, porque lo ataco específicamente a él. Seguramente diciendo "Ahora sí hijoputa, ahora si te mato". Ella salto contra el, lo golpeo en el pecho con sus 40 kg de peso y lo tumbo al suelo. HD apenas si alcanzo a reaccionar poniendo un brazo entre Lasie y el, solo eso salvo que ella no lo mordiera en la yugular. Uno de los amigos de HD huyo cagandose de miedo, los otros patearon a Lasie para que lo soltara, pero ella mordia con más rabia a HD. Papá dejo su escondite, grito a mamá "Llama a la policía". Recogió su machete y salio al patio gritando para que dejaran a Lasie en paz. Huyeron asustados y entre mamá y papá tuvieron que apartar a Lasie para que no matará a HD. Todo captado de forma magistral por esa cámara.
Gracias a la filmación MD no podía demandarnos, nuevamente Lasie no fue ni considerada para el sacrificio. HD casi pierde un gran cacho de carne de su brazo. Mis padres pusieron una orden de alejamiento. Afortunadamente Lasie solo quedo magullada, ni una fractura. Al día siguiente Lasie recibió triple ración de su carne favorita como premio.
Las carnes envenenadas volvieron, con el tiempo descubrimos que fue MD, pero no había nada que se pudiera hacer contra eso porque en esa época no había leyes de protección al animal. Así que Lasie paso a dormir dentro de casa por las noches hasta el día en que nos mudamos. Pero fue premiada por el barrio como la perrita del año.
Te extraño Lasie, tus batallas fueron legendarias.

Edito: Muchas gracias por el premio del Abrazo. Se sintió bonito :3
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2020.06.30 21:09 pgfiori Tiempo

Empecé con esto simplemente porque puedo, debería darle un nombre pero como estoy harto de que todo tenga que tener una etiqueta pasaré por alto ese mero detalle y me dedicaré a lo que realmente vale la pena. Es tiempo invertido básicamente, tiempo, ese enorme capital que un buen día se licúa y es hora de decir adiós o la frase que uno prefiera si llega a estar consciente de ello. Tiempo, era sólo un niño hace un segundo atrás, ahora me he convertido en alguien con un rostro canoso y la parte superior despoblada. Tiempo, un viejo atado a una roca mientras masculla improperios contra todo lo que dejó pasar y para peor aún no le gusta nada de aquello en lo que el mundo se ha convertido. Una postal de otra época, una selfie que empieza a ponerse de un tono sepia aunque la promesa de durar para siempre aparezca en cada fotografía, que se toma de un momento que ya es pasado. Ese helado que ya se ha derretido, un hormiguero terminado antes de la tormenta, la marea verde que azota los muros de la casa tras haber tenido la osadía de cortar el pasto (o el césped para los más puritanos). Una flor que se alza majestuosa ante el sol para luego convertirse en un despojo marchito ante la primera helada, la que recuerda que esos momentos tibios deben ser atesorados dado que no se repiten muy seguido. El agua que se acumula detrás de la casa luego de la tormenta, las hormigas saliendo a amurallar sus dominios esperando volver a casa antes de la larga noche de ausencias, el veneno traicionero que les ha llegado sin saber cómo. Ahora el viento barre los restos de esa historia, tal vez algún mendigo poblará esa vieja casa en otra ocasión parecida a aquella en la que dos adolescentes la usaban de refugio amoroso o simplemente para beber algo a escondidas, o tal vez algo más que por motivos de decoro no saldrá a la luz. Usa tu imaginación entonces, ella sabe bastante de esto de traer ciertos elementos al medio de este espectáculo y dejarnos anonadados. Ya es tarde, esto de escribir ha salido a la luz y se esmera por ocupar cada espacio posible. Un resquicio bajo la puerta, un rincón en el que dejamos esa mochila abandonada allá por diciembre, un segundo de tu tiempo que ya no te pertenece, un momento que parece eterno pero ya es pasado. El tiempo sabe de eso, escribir es sólo una manera de correrle una carrera sabiendo que nos ha ganado. Definir al tiempo es imposible dado que le damos un nombre diferente a cada momento del día, se llama amanecer, colectivo, clase, trabajo, mate y café, mensaje de texto, chiste futbolero, balón, perro, sol, luna, noche, día, ataque de ira, sarrasón, etc. Cada momento de nuestra vida es tiempo, lo usamos en forma desmedida, vemos los números en el calendario como si fueran interminables, queremos llegar al final de la semana, del mes, del año, para sólo volver a empezar. Cientos de fotos son tomadas, rostros sonriendo, mostrando la mejor versión de ese momento, el resto queda en las sombras como un crimen que no figura en las estadísticas, víctimas del anonimato y de la memoria a corto plazo. Una fotografía se viraliza, a la tarde ya es vieja, mañana será otra moda, en unos meses la imagen inicial volverá reciclada y con otro nombre. Pero será siempre lo mismo, lo único es que no lo recordaremos. De por sí el tiempo es bastante efímero, puedo intentar dejar esa idea de lado y contar su historia a partir de viejas memorias que provocan otras historias. Dado que es el actor principal de esta idea puede aparecer en distintas formas. Todo se reduce a recuerdos entonces, eso que el tiempo se empeña en borrar y que se materializa en imágenes que reemplazan infinitamente a otras escenas. Recuerdo que era una tarde del otoño, al ascensor llegar al piso indicado y luego de dos golpes en la puerta su morador accedió a recibirme. Una sonrisa bonachona la del flaco, algo que aún conserva pese a todo el viento helado que su rostro ha recibido allá en el sur bonaerense. Esa es la primera imagen, la que queda. Ella y su silencio en las horas que compartimos, parecía que siempre estaba de tanto irse en silencio. Parecía que duraría por siempre, pero una tarde noche nos despedimos en el subsuelo, bajo toneladas de concreto se concretó la agridulce partida. Agridulce, una torta de manzanas que llegó diezmada a destino. Demasiada hambre que calmar, la vida se ve color caramelo pero se siente entre variaciones de dulce y tristeza. La siguiente escena es la de un hombre arrastrando su mundo por las calles vacías de la civilización, una noche de puertas cerradas, pasos apurados y mucho frío. El asesino de los que viven afuera, frío, el reloj se congela, el último hálito se pierde en la noche. Me he ido vieja amiga, te dejo el recuerdo de mi compañía hombro a hombro para pasar una noche más. Me dijeron que tuviste más suerte que yo, aunque tu casa abandonada haya sido tapiada y tu maestro se haya largado con sus crías a otra parte. El carro abandonado será la postal de esta escena, tal vez algún valiente se haga con su timón, quizá termine en el basurero como cada uno de nosotros. Despojos anónimos de una humanidad de desconocidos conectados por redes invisibles, tal vez por eso falta tanto el afecto que se reduce a caritas felices y frases sin contenido. La tercera escena fue borrada por mandato del tiempo e inmolación del celuloide. En la cuarta escena, no necesariamente la última, una luz asesina encandila al padre de la manada que muere en ese momento. Un instante después cae la madre arrollada, sus crías a los dos, tres y siete metros. Luego todo es silencio, las horas harán el resto, para el cazador un buen botín, para la naturaleza una afrenta. El karma es un asesino serial capaz de todo, incluso de fabricar con las sombras de la noche una recta y disfrazar la curva. El farol yace roto iluminando por un rato los despojos del accidente, cuerpos inertes y vidrios esparcidos. De la bolsa de presas un pequeño conejo escapa, una suerte de truco de magia de la naturaleza. Luego todo es silencio. Las cuatro escenas devenidas en tres parecen no tener nada en común, un amigo, un mendigo y un cazador, bastará con que elijamos dónde nos queremos parar para contar otra historia. Bastará con sentirnos identificados con uno u otro personaje, para ello deberemos dedicarles un momento a la lectura de esas pocas frases que los describen. Luego dejar volar la imaginación, pero no demasiado alto, así tendremos una visión mundana de cualquiera de esos personajes y no los confundiremos con seres venidos de otros mundos. Hasta este punto habremos empleado ciertos períodos de nuestra vida, entonces veremos que la idea inicial los sigue uniendo a todos.
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2020.05.16 15:41 casomarco Interrogatorio #1 5 de noviembre de 2014 15:25

Sujeto: Natalia Gutiérrez (N)
Agente: CNP567 (A)
A: Por favor, identifíquese con su nombre completo y su edad
N: Natalia Gutiérrez y tengo 28 años
A: ¿Sabe porque nos encontramos aquí Natalia?
N: Entiendo que por la reciente…por el reciente fallecimiento de…de mis padres
A: Muy bien, y podría decirnos donde se encontraba la noche del 4 de noviembre, entienda que esto es una investigación y se trata de situar a todos los posibles sospechosos y testigos
N: Pero…me está diciendo que soy sospechosa…de matar a mis padres
A: De momento no podemos descartar a nadie, aun nos encontramos en una fase muy temprana de la investigación. Por favor ¿Dónde se encontraba en el momento en el que se cometió el crimen?
N: Yo…yo estaba en la casa, pero no, no fue hasta el día siguiente que encontramos los cadáveres.
A: ¿Encontramos? ¿Puede decirnos con quien se encontraba en ese momento?
N: Si, estaba con mi hermano…con David, acabábamos de desayunar cuando nos pareció raro que no estuvieran nuestros padres y fuimos a buscarlos por la casa…pero bueno, ya sabe el resto…
A: ¿Podría decirnos cual es la relación que tiene con su hermano y donde estaba el en el momento en el que se cometió el crimen?
N: David es…es mi hermano…es la única persona que me entiende, es a quien quiero más en este mundo, no podría vivir sin el… ¿Dónde? ¿Dónde está el ahora?... que han hecho con David
A: Su hermano se encuentra con su abogada ahora mismo revisando la escena del crimen, cuando termine podrá verlos, una última pregunta Natalia y habremos acabado, díganos, ¿Dónde se encontraba su hermano la noche que sus padres fueron asesinados? Sabemos con certeza que no se encontraba en el domicilio.
N: Mi hermano había salido a comprar…a comprar la cena si, a una tienda cerca de casa…a nuestros padres no les apetecía cocinar esa noche y decidió salir a comprar algo.
A: Muchas gracias Natalia, puede marcharse, le avisaremos si necesitamos cualquier cosa.
Aviso: En la escena del crimen se encontró un ticket de compra de un negocio geolocalizado cerca del domicilio de la familia Gutiérrez, se enlaza esta grabación con la prueba visual del elemento. ENLACE
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2019.10.16 14:29 SubotaiKhan Llego el momento de Court Tales. El rincón donde los bogas compartimos las historias de los juzgados.

Pruebas humillantes:
Contexto: Antes del nuevo código, si te querías divorciar unilateralmente, tenias que presentar una razón por la cual era imposible continuar la relación en pareja.
En un café jurídico, un juez nos contó que en ese tiempo, una señora pidió que le hagan una anoscopia a su pareja, porque sospechaba que su esposo le metía los cuernos con un hombre.
Las Aventuras del Abogado Postulante:
Antes de recibirse de abogado, que nadie sabe como lo hizo, firmaba todo papel como "abogado postulante".
Nuestro querido amigo, una vez recibido, se hizo popular por defender a los usurpadores de mi ciudad. En una ocasión dijo de que se iba a inmolar si la policía empezaba a desalojar a la gente. La policía cumplió con su deber, y para perjuicio del sistema judicial argentino, el señor no cumplió con su promesa.
Por este hecho, en la radio mas popular de la ciudad, la gente lo gasto por linea abierta, acusándolo de poca profesionalidad y de demencia. Cosa que el tipo decidió resolver demandando a la radio por difamación. La demanda no prospero, porque obviamente era la gente la que se burlaba de él, y no la gente de la radio. Sin embargo, el abogado apelo la decisión judicial, esperando que los tres jueces de la cámara se dieran cuenta del grave error! Tampoco prospero la apelación.
A todo esto, cuando hubo llamado a concurso para jueces en distintos juzgados, el señor este se postulo para TODO. Lo graciosisimo fueron las entrevistas.
Juez del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia: Y dígame, porque usted quiere ser abogado?
El Señor: Para acabar con la corrupción del Poder Judicial... pero con usted esta todo bien, Doctor.
Nuestro querido amigo tiene mas historias:
  • Demandando daños y perjuicios a una fabrica, diciendo que si esta empresa no emitiera sus tóxicos humos, el tendría mas clientes, y reclamaba que le paguen todo ese dinero perdido.
  • Como todo estudiante de derecho procesal penal sabe, o un consumidor de series y pelis de abogados, es recomendado que tu cliente no hable en una indagatoria. En una causa donde hubo una pelea y estaba todo filmado, por recomendación del abogado, los imputados hablaron para negar todo. Una vez mostrada la cinta, los imputados admitieron que mintieron solo porque su abogado les dijo que lo hicieran.
  • Similarmente, en otra oportunidad de tu cliente no debe decir nada en la indagatoria, el abogado les recomendó que dijeran todo lo que tenían que decir, que no tenia nada que ocultar. Por solo los dichos del imputado, el fiscal pidió la recaratulación de la causa, ya que consideraba que el delito y la pena era mayor de lo que inicialmente creía.
La mejor la guarde para el final. En una ocasión, nuestro abogado fue a las afueras de la ciudad con su pareja a tomar unos mates. En eso encontraron unos huesos.
Ustedes pueden no ser penalistas, o incluso pueden no ser abogados, pero saben que tienen que hacer cuando se encuentran con una escena del crimen, no? No tocar nada, acordonar el lugar, no contaminar la escena, dejar todo como estaba.... Pero nuestro prócer del derecho trajo una teoría doctrinaria para revolucionar el campo de la criminalistica: Metió los huesos en una bolsa que le sobraba, y los llevo al juzgado.
La fiscalía y el juzgado de instrucción se agarraron de los pelos.
-ESTOS SON TODOS LOS HUESOS?
-Nonono.- Dijo el abogado con confianza.- Me deje algunos en mi casa.
Si. Eso. Se guardo unos huesos en su casa, porque viste que es común que cuando encontrás una escena del crimen, te llevas un souvenir.
Ya estaban ordenando el allanamiento de la morada del abogado, pero todo se detuvo cuando desde pericial se dieron cuenta que esos eran huesos de guanaco.
A todo esto, el tipo se convirtió un meme, pero él replicaba que esto fue un tema serio, porque esos huesos podrían haber sido de un desaparecido de la ultima dictadura militar, y que él obro con las mejores intenciones.
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2019.01.09 14:59 Asperger_Mgtow Carta abierta a las feministas

http://argentinatoday.org/2019/01/09/carta-abierta-al-colectivo-de-actrices-argentinas-por-carlos-balmaceda/
De mi mayor consideración: Les escribo en mi carácter de dramaturgo, actor y periodista, profundamente conmovido por las consecuencias políticas que su denuncia, -promovida en torno al presunto abuso sufrido por Thelma Fardín-, está desatando en la sociedad argentina.
Una nueva dinámica de vínculos, estigmatizaciones y prejuicios se ha iniciado a partir de la magnitud de su acto, y los efectos no deseados podrían convertirse incluso en un baldón para su propia causa, afectada por los arrebatos coléricos de una sociedad particularmente sensibilizada por estos eventos. Los episodios ocurridos en los últimos quince días, que incluyen dos suicidios instigados por los llamados “escraches”, evocan a ese aprendiz de brujo que, desbordado por su magia, pierde el control de sus actos con resultados catastróficos. Nadie, en este contexto de polarización, parece interesado en detener esta bola de nieve que solo beneficiará a los agentes de la distracción y el conflicto, jugando a favor de la manipulación de los poderosos y los intereses de una ingeniería social que busca dominarnos a través de la división entre argentinos. Por eso quiero llegar a ustedes, con el fin de que podamos debatir con franqueza y profundidad sobre las consecuencias de estos episodios. La justicia de su causa no puede ocultarles que ustedes ejecutaron una puesta en escena contando con la familiaridad y cercanía que otorgan la pantalla de cine o de televisión, y disponiendo de un oficio que las ha entrenado para emocionar a los espectadores, lo que les otorga un plus a la hora de convencer. Es decir, ustedes sabían que al convocar a su reclamo, contaban con una simpatía atizada por su condición de mujeres y su popularidad como actrices. De manera que ese pronunciamiento contó con una eficacia simbólica que ningún otro colectivo, profesional o artístico, dispone. Su oficio es el de la mímesis, la reproducción del drama y la evocación de la emoción. Como actor y dramaturgo, lejos estoy de criticar esa condición, inseparable hasta cierto punto de la propia identidad fogueada en la dialéctica de nuestro arte. Pero lo que es indiscutible es que esa eficacia potencia cualquier influencia sobre su público. Bien lo sabe la generación de actrices de la propia Thelma, que han visto crecer a sus “fans” adquiriendo no solo el merchandising, sino también la estética, la forma de relacionarse y hasta el lenguaje de los personajes que admiraban. Ustedes deberían haber sabido entonces que el efecto de la denuncia traspasaría largamente la dimensión racional de la empatía y produciría los resultados que, en horas, se desataron. Si no lo evaluaron todavía, con todo respeto las invito a esa reflexión, que podrá ahorrarnos conflictos, manipulaciones e incluso nuevas muertes. Por otra parte, su solidaridad con Thelma, la incuestionable búsqueda de justicia en torno a un hecho aborrecible, no debería distraerlas del contexto mundial en el que su acto se realiza, cuando las políticas de género se han convertido en un caballo de Troya: surgidas de espacios académicos ajenos a nuestra realidad, financiadas por fundaciones con sede en el norte del planeta, su irrupción en Argentina pretende vulnerar la construcción de una matriz nacional y popular, que recupere no solo las riquezas enajenadas por la actual gestión de gobierno, sino también nuestras más valiosas tradiciones culturales. Ayer mismo, en Brasil, hemos podido ver cómo el propio Bolsonaro prometió combatir la ideología de género, que, al fin, actúa como un juego de pinzas: introduce una polémica estéril, ajena a las necesidades nacionales, y al mismo tiempo crea su propio cuco reaccionario. Al mimetizarse con la ideología de género, diversos feminismos han sido arrastrados a esta falsa disyuntiva, sufriendo entonces el rechazo de una parte mayoritaria de la población, que ve en esta prédica un ataque a sus creencias y costumbres. Como colectivo político, ustedes deben definir si serán arrastradas por esta ola o si se sumarán a un feminismo de inspiración nacional y popular. Por ahora, su organización se alista, por acción u omisión, en ese bando que milita la disolución nacional y la división entre compatriotas, porque más allá de dos ejes, -la ley de interrupción voluntaria del embarazo y la difusión de denuncias por abusos-, no puede advertirse cuáles son sus objetivos. Y si son una organización política, necesariamente deben confluir en un movimiento que las vertebre y aloje sus reivindicaciones. Que se entienda, nadie pretende bajarle el precio ni a los pasos que han dado ni a la absoluta justicia de sus planteos, pero el rumbo que llevan se encamina hacia una colisión con el sentido común, y está dejando a la vera del camino un costo que se mide en vidas, que algunos consideran con impiedad y cinismo, “daños colaterales”. Me refiero a los hombres que han muerto en medio de sus reclamos, provocados por quienes ejecutan su escrache mediático. El caso que encuentra mayor contigüidad temporal entre su denuncia pública y sus consecuencias, es el del director de Deportes de San Pedro, Luis María Domínguez, que se ahorcó apenas supo que una presunta víctima lo denunció en un video. Ustedes son un colectivo político y tienen que asumir las consecuencias de sus actos. Esa mujer grabó el video con su acusación a las pocas horas de vuestra propia denuncia. Es decir, se sintió respaldada en cierto modo por lo que vio en los medios, y accionó en consecuencia. Al día de la fecha, todavía no se ha presentado en la justicia, no hubo una sola prueba de que Domínguez la hubiese violado y el hermano de la víctima, aludido en el mismo video, ha tenido el tiempo suficiente para fugarse, amenazar a la víctima o cambiar sus hábitos en función de la denuncia mediática. La hermana del presunto violador, mujer que por sus dichos se adivina ecuánime y piadosa, se ha querido poner en contacto con la denunciante, pero hasta ahora se ha negado incluso a ese intercambio que podría confortarla y hasta ofrecerle una perspectiva de lo que ha hecho, porque en definitiva, su denuncia tuvo una consecuencia: indujo a un hombre, culpable o no, al suicidio. Y eso ocurrió a horas de la denuncia de Thelma Fardín que ustedes solidariamente acompañaron. Como actrices, conocen esa advertencia televisiva que reza “niños, no intenten hacer esto en sus casas”. Ese mismo espíritu es el que ustedes deberían tener en cuenta al realizar una denuncia con tamaño peso emocional y andamiaje simbólico. Frente a ese efecto de contagio, ustedes, como el colectivo político que son, no fueron capaces de obrar, produciendo un nuevo pronunciamiento. De hecho, se han limitado a esa denuncia, sin ahondar en sus consecuencias. Y eso produjo otra muerte a unos diez días de su presentación televisada, la de Agustín Muñoz, adolescente de Bariloche acusado falsamente por una amiga. Dieciocho años, señalado por su entorno social, escrachado en las redes, la propia denunciante pidió disculpas y confesó su mentira, pero fue demasiado tarde. En la cultura del escrache, todos podemos ser acusados, sin pruebas, sin presentaciones judiciales, sostenida la imputación por el clima imperante –los hombres son potencialmente violadores y asesinos-, y una consigna –“yo sí te creo, hermana”-. Horas antes de que se produjera su anuncio, la antropóloga Rita Segato, baluarte del pensamiento feminista, había advertido sobre las consecuencias de los escraches y el punitivismo que algunos feminismos estaban ejerciendo, señalando que de persistir en ese camino, solo se estaría cambiando de mano al látigo del dominio patriarcal. Esta voz autorizada todavía no ha sido escuchada, ninguna de ustedes ha recogido el guante y elaborado una reflexión, que se impone después de estos dos suicidios producidos en el término de una semana. Alegarán que la denuncia de Thelma fue realizada en sede judicial y que eso la distingue de aquellas que no concurrieron por esos canales legales. Es cierto, la formalidad ante la ley es bienvenida, pero el impacto mediático es el que ha determinado una condena social de tal magnitud que el denunciado Juan Darthés ya ha perdido toda chance de defensa ante una opinión pública que, en virtud de la contundente puesta en escena detallada, dio su veredicto. Y lo que como organización política deberían tener en cuenta, es que los episodios de San Pedro y Bariloche, sin denuncia judicial mediante, ocurrieron al influjo de esta situación. No fueron los únicos casos. Las denuncias dentro del ámbito político se multiplicaron al día siguiente de su pronunciamiento, y, exceptuando la imputación al senador Marino, realizada en sede judicial y con un relato preciso y detallado, todas fueron lanzadas a las redes sin posibilidad de que los señalados puedan ejercer derecho a defensa alguno. Básicamente, dada la unanimidad que se ha instalado en virtud del clima descripto, el buen nombre y honor de los imputados han sido dañados definitivamente. En vuestro accionar, y en las opiniones generalizadas de una mayoría importante de mujeres, estos actos de “justicia por video propio”, parecen satisfacer una demanda que se convierte en venganza lisa y llana; y así, se actúa como si la causa ameritara la caza y la delación, el aislamiento social del hombre, e incluso, el disciplinamiento entre los niños y adolescentes, que crecen con la presunción de un “pecado original”: el haber nacido hombres. El efecto contagio no se detiene. Si bien algunos casos se registraron antes de su presentación, otros se multiplican, como las denuncias en el ámbito político, al influjo de su acto. En las escuelas, primarias y secundarias, se cuentan centenares de casos, y, de no atemperarse este clima social, se producirán muchísimos más en el siguiente ciclo lectivo. Se sabe de un colegio de la localidad de Banfield donde se han promovido varios escraches, y en Mendoza, los propios varones acusados en las redes, contraatacaron con una presentación judicial. Como colectivo político, no puede serles ajena una mirada estratégica: como mencionáramos, ayer mismo Bolsonaro asumió en Brasil, favorecido por un eje de campaña fuertemente influido por la ideología de género: el lema “Ele nao”, disparó sus preferencias electorales no bien se realizó una multitudinaria convocatoria bajo esa consigna. Es que junto con sus reivindicaciones, justas, indiscutibles, necesarias, impostergables, cabalgan las agendas de organizaciones no gubernamentales que han decidido convertirlas, como ya se ha dicho, en un Caballo de Troya. De esto, lamentablemente, no se puede hablar. Las referentes de algunos feminismos se niegan de plano, como si examinar esta cuestión comportara una complicidad con esas agencias internacionales, o como si el delimitar la acción propia de esa influencia, significara rebajar las conquistas conseguidas por el campo feminista. Una mirada parcial y superflua puede conducir a errores garrafales en la interpretación de lo que ocurre en torno al feminismo en el centro y la periferia, lo que puede desencadenarse si se siguen, sin un sentido crítico, tendencias y personajes referenciados como “feministas”. Las paradojas que se producen a partir de este sesgo son múltiples y dolorosas: movimientos feministas del primer mundo, como el “me too”, en los que ustedes suelen referenciarse, reivindican a Hillary Clinton, y la oponen a Donald Trump, recibido al inicio de su mandato con una de las más grandes movilizaciones en la historia de los Estados Unidos, que lo repudió por misógino. Sin embargo, quien representa el brazo femigenocida del imperio es esa mujer, con cientos de miles las víctimas que fueron torturadas, violadas, asesinadas, vendidas o casadas a la fuerza luego de que Clinton desatara la campaña más salvaje de la que se tenga memoria en Medio Oriente. Es una época compleja, en la que no se puede confundir lo central con lo accesorio. Vaya entonces este ejemplo: Gal Gadot, una colega suya que encarnó a la Mujer Maravilla en sus últimas versiones cinematográficas, creó un protocolo de producción contra la misoginia en estas producciones, lo cual es irreprochable y necesario. Pero Gal Gadot es a la vez una entrenadora de élite del ejército israelí que solo en el año 2014 asesinó a cerca de un millar de mujeres palestinas, más de quinientos niños y niñas, y que encarcela a diario sin ningún tipo de proceso judicial a adolescentes como Ahed Tamimi, que permaneció ocho meses presa en una mazmorra del régimen. El protocolo es lo accesorio, la matanza es central. Concurrir al país ocupante para promocionar producciones como “Patito feo”, tan populares en ese lugar, y no hacer una sola mención de todos esos atropellos contra las mujeres, sería la perfecta representación de esa perversa paradoja. Y en el caso de Thelma, ese eje estratégico también está ausente. La denuncia en la justicia nicaragüense, responsable, necesaria, valiente, se hizo a través de una ONG financiada por George Soros a la que se le quitó su personería jurídica una semana después del episodio. La república hermana de Nicaragua está envuelta en una serie de acciones golpistas, y esta ONG no fue ajena a estas maniobras. Si Thelma o su abogada juzgaron que ese era el canal más adecuado, el que ofrecía mayor contundencia a la demanda, como colectivo político ustedes no pueden dejar de evaluar estas circunstancias. Y no hay un solo pronunciamiento ni declaración de su parte que manifieste algún tipo de prevención, o que se aparte de la instrumentación política de la que, sin saberlo, pueden formar parte. Ustedes se constituyeron como colectivo cuando se planteó el debate sobre el aborto. En esas circunstancias, tampoco evaluaron su posible uso político. Y hoy, a seis meses de fracasada esa iniciativa, el diputado oficialista Lipovetsky anuncia que en marzo volverá a presentar la discusión en el Congreso. Sin Ministerio de Salud, con partidas absolutamente desfinanciadas para la atención de niños y mujeres, con hospitales en estado de absoluta precariedad, sin fondos, incluso, para los institutos que atienden los reclamos específicos de género, es claro que este debate es planteado como un distractivo, y que materialmente es imposible de implementar, lo que nos convoca a que pensemos juntos en la cruel paradoja de una presunta conquista en medio de la más pavorosa derrota social, económica y política que sufre el pueblo argentino. Para que se entienda entonces, cuando en esta carta hablamos de “mirada estratégica”, nos referimos a la observación aguda y sin anteojeras de la realidad, de los poderes que operan por detrás, y de la instrumentación posible de su causa. La sensación que reina en nuestra sociedad, es que ciertos feminismos punitivistas y misándricos, han perdido la brújula, con agresiones gratuitas, provocaciones insensatas y alardes irreverentes que terminan alejando a todo posible aliado, e incluso a muchas mujeres. En este sentido, el suicidio de María Luz Baravalle, docente de la UNNE, es particularmente doloroso: una feminista, acosada por sus propias compañeras de militancia, decide quitarse la vida. El episodio ilustra que una vez puesto en práctica el mecanismo de la difamación pública, nadie está a salvo de salir indemne. Se impone, entonces, una cuota de diálogo y responsabilidad, que, como colectivo, hasta ahora ustedes le han negado a la sociedad argentina. Por el contrario, una estética de la protesta, una puesta en escena del reclamo, las asocia con estos sectores, y si ustedes no son capaces de advertirlo, dada la polarización del conflicto, quedarán implicadas en ese espacio de rechazo. Se insiste en que como organización política, la reflexión con vías a operar sobre la realidad, es central, de lo contrario, corren el riesgo de que la irresponsabilidad y la liviandad terminen dinamitando sus propia construcción. En los meses precedentes, tuvieron ustedes señales de lo que se comenzaba a gestar. A principios de noviembre, un prestigioso director y docente de teatro, Omar Pacheco, decidió quitarse la vida luego de un escrache. En aquel caso, no medió ningún tipo de presentación judicial, y el colectivo “Ni una menos”, así como la socióloga María Pía López se pronunciaron en un medio definiendo el episodio como “un muerto que les habían arrojado” La expresión no podía ser menos feliz, inoportuna e impiadosa; revelaba que no estaban dispuestas a revisar la metodología, y que las consecuencias de tales actos siempre reposarían en el eventual victimario. Nadie puede estar en desacuerdo con la justicia de sus reclamos, nadie puede dejar de acompañar su marcha, nadie les negará el aliento y apoyo frente a una causa que dignifica a la humanidad, pero en la dinámica social que se ha desencadenado y que ustedes, posiblemente de manera involuntaria, han favorecido, se produce un efecto no deseado: el estado de derecho se encuentra en peligro. El tono exaltado, airado, histérico, de las intervenciones mediáticas, vuelve trivial a una cuestión en la que se juegan nuestras garantías constitucionales. Voces más prudentes y calmas nos ofrecen una perspectiva más equilibrada. Citamos aquí a la abogada Débora Huczek: “La honestidad no es una cuestión de género, sino de identidad, una verdadera elección. Estoy llevando causas de hombres que son víctimas de los movimientos feministas, de mujeres que utilizan cualquier pretexto basado en el género para difamar. Estos hombres, víctimas de falsas acusaciones, deben lidiar en los Tribunales para reivindicar su honor. Luego de haber sido públicamente humillados sólo por ser hombres, por pensar distinto. Porque ahora ninguno puede hablar sin temor a ser catalogado como misógino. (…). Ya no hay versiones que confrontar y se impone una verdad absoluta, sin importar lo que determine la Justicia”. Débora Huczek es abogada, es feminista, afirma que jamás defendería a un violador, es una mujer de derecho, profundamente preocupada por lo que pueda pasar en torno a la ley, o a su ausencia, en virtud de estas prácticas que la soslayan. Seguimos citándola: “es en la Justicia, y con las debidas garantías constitucionales, donde se deben debatir todas las cuestiones. No debemos olvidar que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. (…). No se trata de a quien le creo, no entro en ese juego perverso. (…) Sólo defiendo mi derecho a cuestionar, a reflexionar, a expresarme y principalmente a cuidar celosamente el cumplimiento de nuestra valiosa Constitución Nacional”. Quiero cerrar esta carta abierta, haciendo algunas aclaraciones personales: hace poco menos de un año, un suicidio ocurrido en un pequeño pueblo de la provincia de Buenos.Aires llamó mi atención. Se trataba de un hombre acusado por una de sus alumnas de tenis, que denunciaba un episodio que había sucedido doce años antes. La presentación, efectuada en una página de Facebook que luego fue bajada, constaba de unas pocas líneas escritas y había sido firmada con seudónimo. Sin embargo, el efecto en el infierno grande de un pueblo chico fue devastador. Aquel hombre se suicidó a los pocos días. La acusadora jamás amplió su denuncia. Ese episodio me puso sobre alerta de lo que podría sobrevenir si, una vez instalada hegemónicamente la consigna “yo te creo, hermana”, un estado de sospecha se imponía sobre todos los hombres. Hoy, las versiones circulantes sobre la reputación de cualquier persona se pueden tejer en cuestión de horas, y armarse con la misma metodología que la prensa hegemónica inficionó en el hábito y en la percepción de los ciudadanos argentinos: el “asesinato” de Nisman, el triple crimen de General Rodríguez “ordenado” por Aníbal Fernández o las cuentas en el exterior de Máximo Kirchner, son algunas de las múltiples invenciones que nos ha deparado esta época de posverdad. Yo mismo he tenido que desmontar operaciones en mi contra. Testimonios de personas que jamás me conocieron ni conocieron mi entorno, “amigas” de ex parejas que nunca conocí ni de las que oí hablar y lejanas conocidas que de pronto fungían de personas cercanas a esa intimidad, recitaban con una convicción digna de un testigo privilegiado, el relato de mis presuntas tropelías. En verdad, la única fuente de la que disponían era el rumor, unos chats y un perfil de Facebook que se abrió a fin de difamarme y luego se cerró. Recién entonces comprendí el poder de la sugestión y la necesidad de creer una especie si el sujeto mencionado no era del agrado del que propalaba la leyenda. Como se ha dicho, vivimos en la posverdad, donde una identidad falsa puede llevar a la muerte a una persona, y convencer a millones de su reputación, entonces, cómo no prevenirnos de este estado de sospecha. Todo lo que se ha dicho aquí, todas las prevenciones, todas las disquisiciones, no menguan ni por un segundo la justicia de sus reclamos ni la impostergable necesidad de terminar con la violencia contra las mujeres, sino que más bien propone las condiciones para que esta justicia sea eficaz, expeditiva y sujeta a la Ley. Ustedes conocen la historia de “Las brujas de Salem”, aquella obra maestra de Arthur Miller. Algunas de ustedes seguramente habrá sido Abigail, aquella niña-mujer en vínculo equívoco con John Proctor, que por despecho inventó una historia de diablos y embrujos. Todos sabemos cómo terminó esa historia: con linchamientos, como estos que se están produciendo ahora, con reputaciones deshechas, como las que ahora mismo se deshacen frente a nuestros ojos, y con algunos farsantes que aprovecharon la situación para cobrarse venganzas personales y apropiarse de un par de hectáreas de tierra. Entre otros aspectos, “Las brujas de Salem” nos enseña que la sugestión es una ilusión contagiosa y el punitivismo, una droga adictiva que pide más y más culpables, sin distinguir reos de inocentes. No permitamos que nuestro país sea Salem, no dejemos que algunos vivos de afuera, nos siembren de muertos adentro y se lleven unas cuantas hectáreas de tierra. No hay justicia por fuera de la Ley, así como no puede haber igualdad ni liberación de un sector, en un país colonizado por poderes trasnacionales. Por: Carlos Balmaceda

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2018.06.16 00:40 master_x_2k Colmena I

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Colmena I

El lugar era olvidable. Un lugar de mal muerte en una larga calle de negocios de mala. Todo estaba deteriorado. Era difícil de adivinar si las tiendas y restaurantes con las que uno se cruzaría estaban abiertos o no.
El pub tenía un cartel que decía 'Somer's Rock'. Había barras de hierro en las ventanas y las cortinas estaban cerradas, pero hubiera sido más inusual si ese no fuera el caso. Era ese tipo de área. La pintura del exterior se estaba pelando, y el óxido de los barrotes había sangrado sobre la pintura gris blanquecina debajo de las ventanas.
Cuando entramos, quedó claro que Somer's Rock era un libro que debería ser juzgado por su portada. Era oscuro, lúgubre y deprimente. El suelo de madera estaba manchado del mismo gris oscuro que el mostrador de la barra, las cortinas y los manteles eran de color verde oscuro, y el único color o brillo real, por así decirlo, era la luz amarilla emitida por las antiguas bombillas quemadas.
Había tres personas en Somer's Rock cuando llegamos. Una de ellas era una chica de unos veintitrés años con aspecto huraño, cabello castaño y un uniforme de mesera ligeramente arrugado, que nos miró cuando entramos, pero no hizo ningún intento por darnos la bienvenida. Había dos gemelos idénticos detrás de la barra en el rincón más alejado, probablemente sus hermanos mayores, que se ocupaban de lavar los vasos y nos ignoraban intencionalmente. Uno de ellos vestía una camisa de vestir y un delantal, parecía el barman, mientras que el otro tenía una camiseta negra debajo de una camisa hawaiana. Además del contraste en la moda, eran idénticos en altura, corte de pelo, rasgos y expresión.
Habían reunido un grupo de mesas con sillas dispuestas a su alrededor, pero pasamos junto a ellas hasta un cubículo en la esquina. Tattletale, Perra, Grue, Regent y yo nos acomodamos en los desgastados bancos acolchados. En realidad, los estaba llamando así en mi cabeza, porque no eran Lisa, Brian, Rachel y Alec. Todos estábamos de traje.
Cuando nos acomodamos, la chica con la expresión arisca se acercó a nosotros, dejó su bloc de notas sobre la mesa y me miró, la mirada en sus ojos casi desafiante. Ella no dijo una palabra.
“¿Coca-Cola?”, Me aventuré, sintiéndome incómoda bajo la mirada.
“No, Skitter”, Tattletale me dio un codazo, “Ella es sorda. Si quieres algo, escríbelo en el bloc.”
Para demostrarlo, extendió la mano sobre la mesa, tomó el bloc y escribió ‘té, negro’. Seguí su ejemplo y anoté mi orden, luego pasé la nota sobre la mesa a los chicos y a Perra. La chica me dio una mirada fea mientras se alejaba con nuestras órdenes.
Había pasado una semana desde el incidente con Bakuda. Lisa y Brian se habían detenido varias veces mientras yo pasaba mis días en la cama, dándome actualizaciones sobre la situación a medida que se desarrollaba. En un momento dado, incluso trajeron a Alec y Perra, y me sentí muy aliviada de que mi padre no hubiera estado en casa en ese momento. Alec y Perrano eran los amables invitados que Lisa y Brian eran, y yo sospechaba que su presencia y personalidades habrían planteado más preguntas con mi padre de las que habrían respondido.
Al parecer, alguien en el CGP había llamado a mi yo de traje 'Skitter'. Lung había oído algo al respecto, y ahora se había extendido por la ciudad después de su escape, lo que implicaba que probablemente me estaba buscando. Como un artículo de periódico planteó nuestra posible participación en los bombardeos que tuvieron lugar, como adversarios de Bakuda, mi nuevo nombre había aparecido una vez más, por lo que parecía que se estaba volviendo permanente. No me gustaba, pero no amaba ninguno de los nombres que se me ocurrían, así que podía soportarlo.
Parecía que habíamos llegado unos minutos antes, porque el resto de los invitados llegaron en cuestión de segundos el uno del otro, mientras la camarera nos trajo nuestras bebidas.
Kaiser entró por la puerta con una chica en cada brazo, rubias con medidas como modelos de Playboy. Kaiser llevaba una armadura de la cabeza a los pies, elaboradamente trabajada y coronada con una corona de cuchillas. El líder de Imperio Ochenta y Ocho. Las gemelas usaban los nombres de Fenja y Menja[1], y estaban vestidas con una armadura al estilo valkiria con innumerables alas de acero, junto con yelmos de cara cerrada. Tenía que admitir que a Kaiser le gustaban sus pesos pesados. Estas dos podían crecer hasta tener tres pisos de altura, y eran cien veces más resistentes cuando lo hacían.
Purity entró unos pocos pasos detrás de él con varios otros siguiéndola. Estaba vestida con un traje blanco sin marcas ni símbolos, pero la tela brillaba suavemente. Su pelo blanco y sus ojos brillaban también, pero era más como si estuvieran hechos de magnesio caliente que cualquier otra cosa. No podía mirar en su dirección sin tener manchas en mis ojos, y mi máscara tenía lentes tintados diseñados para reducir el brillo.
Las personas que habían venido con Purity eran otros miembros de Imperio Ochenta y Ocho. Krieg, Night, Fog y Hookwolf.[2] Era interesante de ver, porque hasta donde yo sabía, aunque cada uno de ellos había sido miembro de Imperio Ochenta y Ocho en algún momento, Purity había echo su propio camino, mientras que Night y Fog se habían separado para formar su propio duo en Boston no mucho después. Todos reunidos, aparentemente.
Ni siquiera era el equipo completo de Kaiser. Aparte de la rara excepción como Lung reclutando a Bakuda cuando estaba en Cornell, parecía que la mayoría de los grupos reclutaban nuevos miembros desde dentro de su propia ciudad. Kaiser era diferente. Era uno de los villanos estadounidenses más conocidos con una agenda de supremacía blanca, y las personas que compartían sus ideales o bien eran reclutados de otros estados o acudían a él. La mayoría no se quedó con él demasiado tiempo, por la razón que sea, pero aún así lo convirtió en el residente de Brockton Bay con el más músculo parahumano a su entera disposición.
Kaiser se sentó en un extremo de la mesa en el centro de la sala, su gente encontró asientos y sillas en las mesas detrás de él. Sin embargo, Purity no se relajó ni pidió bebidas. Se sentó en una silla unos metros detrás de Kaiser, se cruzó de brazos y cruzó un tobillo sobre el otro, sentándose para ver el proceso. A partir de mi investigación en línea y de buscar artículos de periódicos antiguos, sabía que Purity podía crear luz y cargarla con energía cinética. Ella era como una linterna humana, si la luz de la linterna pudiera atravesar las paredes de ladrillo y destrozar los autobuses de la ciudad a la mitad. En cuanto a potencia de fuego bruta, estaba cerca de la parte superior de la lista, una torre de artillería voladora.
Coil[3] entró después del Imperio Ochenta y Ocho, más llamativo porque estaba solo. Sin respaldo, sin mostrar fuerza. Era más alto que Grue, pero estaba delgado hasta el punto de ser esquelético. Su traje ceñido lo cubría de la cabeza a los pies, carecía incluso de agujeros para los ojos y aberturas para la nariz y la boca, y la forma en que se adhirió a su piel te permitia ver sus costillas y articulaciones individuales. El traje era negro, y el único diseño era una serpiente blanca, con su cabeza comenzando en la frente de Coil, la cola extendiéndose por la parte posterior de su cabeza, dando vueltas y vueltas por todo su cuerpo antes de finalmente terminar en uno de sus tobillos. Se sentó al final de la mesa frente a Kaiser.
“¿Qué puedes decirme sobre él?”, Le susurré a Tattletale.
“¿Coil? No puedo decir cuales serán sus poderes, pero él es uno de los jugadores más poderosos de la ciudad. Se considera un maestro de ajedrez. Ya sabes, como un maestro estratega, táctico. Controla más de la mitad del centro de la ciudad con escuadrones de personal de primera clase con equipo de última tecnología. Ex militares de todo el mundo. Si siquiera tiene poderes, es el único en su organización que los tiene.”
Asenti. Casi lo contrario de Kaiser en ese departamento. Pude haber preguntado más, pero otros entraban a la habitación.
Faultline. La conocí de mi investigación. Tenía veintitantos años y su pelo negro y liso estaba recogido en una coleta larga y erizada. Su disfraz era extraño, se aproximaba a algo así como una mezcla de antidisturbios, un uniforme de artes marciales y un vestido. Cuatro personas entraron a la habitación con ella, y los dos tipos del grupo fueron instantáneamente las personas más raras de la sala. Los conocía por su nombre también. Newter no llevaba puesta una camisa, zapatos o guantes, lo que hacía que fuera más evidente que su piel era de color naranja neón de pies a cabeza. Tenía ojos azul claro, cabello rojo oscuro que parecía mojado y una cola prensil de metro y medio de largo. Gregor el Caracol tenía obesidad mórbida, estatura promedio, sin pelo en todo el cuerpo. Su piel era de un blanco lechoso y ligeramente translúcida, por lo que podía ver sombras debajo de ella donde estaban sus órganos. Al igual que alguien más podría tener acné malo, tenía trozos de concha o escamas que le costraban la piel. Parecían casi percebes, pero tenían forma de espiral.
No hubieras pensado que eran cercanos por su lenguaje corporal, el silencio y la gran diferencia en apariencia, pero ambos tenían tatuajes a juego. El de Newter estaba justo encima de su corazón, mientras que el de Gregor estaba en su brazo. Parecía el símbolo griego 'Omega', pero al revés. Tal vez una 'u' estilizada.
Las otras dos chicas en el grupo de Faultline eran muy normales en contraste; Labyrinth vestía una túnica verde oscura y una máscara con líneas por todas partes. Spitfire vestía un traje rojo y negro con una máscara de gas.
Me sorprendió cuando Faultline caminó deliberadamente por nuestra mesa camino a su asiento, tomando el camino más largo. Cuando pasó junto a nosotros, nos miró a Tattletale y a mí, y nos miró con desprecio un poco antes de tomar la silla a la derecha de Kaiser.
“Voy a ir antes de que se lleven todos los asientos, ¿está bien?” Grue habló, y el resto de nosotros asintió. Grue se sentó entre Faultline y Coil.
“¿Qué fue eso con Faultline y tú?”, Murmuré a Tattletale, “¿Historia?”
“Nada importante”, respondió ella.
Regent se inclinó hacia adelante. “Ella y Tattletale han estado peleándose un poco. Faultline subió la apuesta cuando nos sacó a Spitfire cuando estábamos en el medio de intentar reclutarla. No puedo decir por qué a Faultline no le gusta Tattle, pero sé que Tattletale odia cuando las personas actúan como si fueran más inteligentes que ella, y Faultline es más inteligente que ella. Ay. Carajo, eso dolió.”
Tattletale lo había pateado debajo de la mesa.
“Son mercenarios, ¿verdad?”, Le pregunté.
Tattletale asintió, “La Cuadrilla de Faultline hace todo menos asesinato. Puedes decir que su personalidad apesta, puedes decir que sus poderes apestan, pero admito que es muy buena para encontrar fortalezas ocultas en las personas que trabajan para ella. ¿Ves esos dos tipos? Cuando se trata de poderes, fueron poco privilegiados. Se convirtieron en monstruos que no podían vivir en la sociedad normal, terminaron sin hogar o viviendo en las alcantarillas. Hay una historia detrás de ello, pero se convirtieron en un equipo, ella los hizo efectivos, y hasta ahora solo han echado a perder uno o dos trabajos.”
“Entendido”, dije, “Impresionante.”
“Sin embargo, ten en cuenta que no hemos echado a perder ninguno. Llevamos un 100%.”
“Han hecho algo así como tres veces más trabajos que nosotros”, señaló Regent.
“Pero no hemos fallado en ningún trabajo, es lo importante”, enfatizó Tattletale.
Llegó otro grupo, y era como si vieras una ola de disgusto en las caras de la habitación. Había visto referencias en la web y artículos de noticias sobre estos tipos, pero no eran del tipo de los que tomas fotos. Skidmark, Moist, Squealer.[4] Dos hombres y una chica, todos demostrando que las capas no eran necesariamente atractivas, exitosas o inmunes a las influencias del abuso de sustancias. Adictos serios y traficantes que pasaron a tener superpoderes.
Skidmark llevaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro. La mitad inferior era de piel oscura, con los labios y los dientes muy agrietados que se parecían más a los pistachos que a cualquier otra cosa. Se acercó a la mesa y tomó una silla. Antes de que pudiera moverla, sin embargo, Kaiser pateó la silla fuera de su alcance, haciéndola caer de costado, deslizándose por el suelo.
“¿Qué mierda?” Gruñó Skidmark.
“Puedes sentarte en un cubículo”, dijo Kaiser. A pesar de que su voz era completamente tranquila, como si estuviera hablando con un extraño sobre el clima, se sintió amenazante.
“Esto es porque soy negro, ¿verdad? De eso se trata, ¿verdad?”
Aún en calma, Kaiser respondió: “Puedes sentarte en un cubículo porque tú y tu equipo son perdedores patéticos y trastornados a los que no vale la pena hablar. ¿Las personas en esta mesa? No me gustan, pero los escucharé. Ese no es el caso contigo.”
“Andate a la mierda. ¿Qué hay con este tipo?” Skidmark señaló a Grue, “Ni siquiera sé su nombre, y él está sentado.”
Faultline le respondió: “Su equipo atracó al Banco Central de Brockton Bay hace una semana. Han enfrentado a Lung varias veces en el pasado y todavía están aquí, lo cual es mejor que la mayoría. Ni siquiera contando los eventos de hace una semana, él sabe sobre el ABB y puede compartir esa información con el resto de nosotros.” Ella le dio a Grue una mirada que dejaba en claro que no tenía otra opción si quería sentarse en la mesa. Él agachó la cabeza con la menor señal de asentimiento en respuesta. Discutimos las cosas de antemano y acordamos qué detalles compartiríamos.
“¿Qué has hecho que valga un asiento en esta mesa?”, Le preguntó a Skidmark.
“Tenemos territorio-“
“No tienes nada”, respondió Grue, alzando la voz y con sus poderes distorsionados. “Son cobardes que toman las áreas que a nadie más le importan, fabrican drogas y se las venden a los niños.”
“Vendemos a todos, no solo-”
“Encuentra un cubículo”, la voz que gruñía de Grue lo interrumpió. Skidmark lo miró y luego miró a los demás sentados alrededor de la mesa. Todos quietos, cada conjunto de ojos que podía ver detrás de las máscaras lo estaba mirando fijamente.
“Putos. Todos ustedes, les arde el culo roto”,[5] gruñó Skidmark, caminando hacia la cabina donde ya estaban sentados sus compañeros de equipo.
La mesera recogió la silla caída y la devolvió a su posición en la mesa, sin mirar a nadie a los ojos mientras se acercaba a la mesa donde estaba sentada la gente de Kaiser, dejaba su libreta y esperaba a que todos escribieran sus órdenes. Me di cuenta por qué el pub tenía una camarera sorda.
“Tomaré una silla, creo”, alguien habló desde la puerta. La mayoría de las cabezas se volvieron para ver a una figura masculina vestida de negro con una máscara roja y sombrero de copa. Me dio una especie de vibra Baron Samedi.[6] Sus compañeros de equipo lo siguieron a la habitación, todos con trajes a juego de rojo y negro, que diferían solo en el diseño. Una chica con un motivo solar, un hombre con armadura voluminosa y una máscara cuadrada, y una criatura tan grande que tenía que arrastrarse sobre sus manos y rodillas para atravesar la puerta. Era difícil de describir, se aproximaba a algo así como un gorila sin pelo de cuatro brazos, con un chaleco, máscara y polainas en el estilo rojo y negro que llevaba su equipo, garras de seis pulgadas que se volcaban en cada uno de los dedos de las manos y los pies.
“Los viajeros, ¿no?” Coil habló, su voz suave, “No son locales.”
“Podrías llamarnos nómades. Lo que estaba sucediendo aquí era demasiado interesante como para dejarlo pasar, así que decidí detenernos para una visita.” El tipo con sombrero de copa realizó la primera reverencia realmente formal que había visto en mi vida. “Me hago llamar Trickster.”[7]
“¿Conoces las reglas aquí?” Grue le preguntó a Trickster.
“Hemos estado en lugares similares. Puedo adivinar. Sin peleas, sin poderes, sin tratar de provocar a otros para que causen problemas, o todos los demás en la sala dejan de lado todas sus diferencias para derribarte.”
“Suficientemente cerca. Es importante tener un terreno neutral para reunirse, tener una discusión civilizada.”
“No voy a discutir eso. Por favor, continúa como si yo no estuviera aquí.”
Cuando Trickster se sentó en una silla y apoyó los pies en la mesa, nadie se quejó, aunque parecía que Skidmark quería matar a alguien. El resto de los Viajeros se instaló en un stand no lejos de nosotros. El gorila estaba sentado en el suelo y todavía era lo suficientemente grande como para estar a la altura de sus compañeros de equipo.
Coil bajó la cabeza asintiendo con la cabeza y agitó los dedos. Cuando habló, su voz era suave, “Esos deberían ser todos. Parece que Lung no vendrá, aunque dudo que ninguno de nosotros se sorprenda, dado el tema de la discusión de esta noche.”
“El ABB”, respondió Kaiser.
“Treinta y cinco personas confirmadas muertas y más de un centenar hospitalizado en la última semana. Presencia armada en las calles. Continuos intercambios de disparos entre miembros de ABB y las fuerzas combinadas de la policía y el ejército. Han atacado nuestros negocios y han bombardeado lugares donde creen que podríamos operar. Se han apoderado de nuestros territorios, y no hay indicios de que pretendan detenerse en el corto plazo”, aclaró Coil la situación para todos los presentes.
Es un inconveniente”, dijo Kaiser.
“Están siendo imprudentes”, dijo Faultline. Ella lo hizo sonar como si eso fuera un crimen a la par con gatitos asesinos.
Coil asintió, “Lo cuál es la verdadera preocupación. El ABB no puede sostener esto. Algo cederá, se autodestruirán tarde o temprano, y es probable que dejen de ser un problema. Si las cosas hubieran sido diferentes, podríamos ver esto como algo bueno. Nuestro problema es que las acciones del ABB llaman la atención sobre nuestra bella ciudad. Seguridad nacional y las fuerzas militares están estableciendo una presencia temporal para ayudar a mantener el orden. Los héroes están acudiendo en masa a la ciudad para apoyar al Protectorado a recuperar el control de la situación. Está dificultando los negocios.”
“Bakuda está en el centro de esto”, Grue se unió al diálogo, “Lung puede ser el líder, pero todo depende de la chica. Ella ‘reclutaba’ orquestando allanamientos en las casas de las personas mientras dormían, sometiéndolos e implantándoles bombas en la cabeza. Luego usó esas bombas para obligar a sus víctimas a secuestrar más. No menos de trescientos en total ahora. Todos y cada uno de sus soldados saben que si no obedecen, Bakuda puede detonar las bombas. Todos ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas, porque las alternativas son la muerte segura o ver a sus seres queridos morir por su fracaso. Derribarla es nuestro objetivo final, pero ella arregló sus bombas para que se disparen cuando se detiene su corazón, por lo que es un poco más complicado que un simple asesinato.”
Extendió la mano hacia la oscuridad que envolvía su pecho y retiró un paquete. “Grabó en video la emboscada que hizo contra mi grupo hace una semana y la dejó atrás cuando corrió. He hecho copias. Tal vez lo encuentren útil para entenderla mejor.”
Grue entregó un CD a todos en la mesa.
Esta fue nuestra demostración de fortaleza. El video mostraba todo, desde el punto en que Bakuda había licuado a Park Jihoo hasta la segunda bomba que había detonado entre sus filas. Cuando la segunda bomba se disparó en medio del grupo de Bakuda, la cámara se detuvo brevemente, grabó el sonido de las armas y todo se oscureció por el poder de Grue, pero no nos mostró corriendo. No reveló nuestras debilidades, la suerte que habíamos tenido al escapar, o lo malas que realmente habían sido nuestras circunstancias. Dejó que todos supieran contra qué nos habíamos enfrentado, les hizo saber que salimos bien y que habíamos podido asistir a esta reunión. Eso haría tanto por nuestra reputación como cualquier otra cosa.
No estaba 100% recuperada de mi conmoción cerebral, y Alec se quejaba de pinchazos en el brazo todavía, pero Brian había enfatizado lo importante que era que asistiéramos, dar la ilusión de que nuestro equipo estaba intacto. Al ver a los otros grupos con sus sutiles exhibiciones, supe que tenía razón.
“Así que,” Coil dejó que las palabras quedaran suspendidas en el aire mientras él hacía crujir cada uno de los nudillos en su mano derecha individualmente, “¿Estamos de acuerdo? No se puede permitir que el ABB continúe operando.”
Hubo asentimientos y murmullos de acuerdo alrededor de la mesa, algunos de los varios villanos se reunieron alrededor de la habitación.
“Entonces sugiero que establezcamos una tregua. No solo todos aquí, sino también entre nosotros y la ley. Me pondría en contacto con las autoridades y les haría saber que hasta que se aclare este asunto, nuestros grupos restringirán nuestra actividad ilegal a solo lo que es absolutamente esencial para nuestro negocio, y haremos cumplir lo mismo para aquellos que hacen negocios en nuestros territorios. Eso permitiría a las fuerzas policiales y militares concentrarse por completo en el ABB. No habría violencia, luchas internas entre nuestros grupos, apropiaciones de territorio, robos o insultos. Nos unimos a los que podemos tolerar para garantizar la victoria e ignoramos a aquellos con quienes no podemos cooperar.”
“Solo voy a decir que mi grupo no se involucrará directamente en esto sin una razón”, dijo Faultline, “No iremos en contra del ABB a menos que se interpongan en mi camino o alguien pague mis tarifas. Es la única política viable cuando eres una capa de alquiler. Y para que quede claro, si el ABB paga, mi equipo estará al otro lado de las cosas.”
“Desafortunado, pero tú y yo podemos hablar después de que termine esta reunión. Prefiero mantener las cosas simples” dijo Coil, “¿Estás de acuerdo con los otros términos?”
“¿Mantenerse por lo bajo, sin armar un escándalo con otros grupos? Eso es status quo con mi grupo de todos modos.”
“Bueno. ¿Kaiser?”
“Creo que eso es aceptable”, estuvo de acuerdo Kaiser.
“Estaba hablando con mi grupo sobre hacer algo no muy diferente de lo que Coil acaba de proponer”, Grue dijo: “Sí, estamos bien con eso.”
“Claro”, dijo Trickster, “No es un problema. Cuenten con nosotros.”
Se estrecharon manos alrededor de la mesa.
“Divertido”, murmuró Tattletale.
Me alejé de la escena para mirarla, “¿Qué?”
“Aparte de Grue y tal vez Faultline, todo el mundo ya está tramando cómo pueden usar esta situación para su beneficio, o joder a los demás.”
Regresé a la escena, los villanos sentados alrededor de la mesa. Me di cuenta de cuánto potencial destructivo se había acumulado en la sala.
Esto podría ponerse complicado.
[1] Fenja y Menja (la “j” se pronuncial como una “i”) eran gigantes de la Cancion de Grotti, un mito nordico, que daban servicio a un rey que desperdiciaba sus dones y por ello calló del poder.
[2] Krieg: lit. batalla en aleman. Nigh y Fog: Noche y Niebla. Hookwolf viene del wolfsangel o gancho de lobo, un símbolo alemán a veces asociado con los nazis.La imagen del lobo también hace alusión a Fenris, el lobo gigante de la mitología nordica.
[3] Coil: lit. espiral o resorte
[4] Skidmark: las manchas que uno hace en los calzones. Moist: lit. húmedo. Squealer: lit. Chilladora
[5] Lo crean o no esto es una traducción bastante literal de lo que dice.
[6] Una figura del vudú que se ve como un hombre negro con pintura de calavera en la cara, traje y sombrero de gala.
[7] El pícaro divino, embaucador o trickster es una figura presente en diversas mitologías el mas conocido trickster hoy es el dios nordico Loki. El termino se usa de forma genérica para la gente que hace tretas.

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2018.06.08 20:41 master_x_2k Agitación XII

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_______________________Agitación XII_______________________

“Información”, repitió Glory Girl.
Tattletale giró las llaves alrededor de uno de sus dedos, “Por ejemplo, no es exactamente del conocimiento público que Panacea fue adoptada.”
“No es un secreto tampoco. Está en el registro oficial.”
“Registros falsificados,” Tattletale sonrió.
Glory Girl miró a su hermana.
“Déjame contarte una pequeña historia. Corrígeme si me equivoco con alguno de los detalles. Once años atrás, solo cinco años después de que las capas realmente comenzaran a aparecer, había un equipo operando por allí, llamándose la Brigada de Brockton Bay. Lady Photon, Manpower, Brandish, Flashbang, Fleur y Lightstar. Terminan enfrentando a un villano en su propia casa y es una pelea bastante decente. Le dan una paliza, y como era un verdadero bastardo, lo enviaron directo a la Pajarera.”
“Puedes parar ahora”, dijo Glory Girl, “Hiciste tu punto.”
“Oh, ni siquiera he llegado a la parte buena. Verás, encontraron a una niña escondida en el armario. Su pequeña niña, poco más que un bebé,” Tattletale sonrió a Panacea, “Dadas las probabilidades de que alguien con poderes tenga un niño con poderes, y sabiendo cómo la pequeña nunca podría tener una vida normal cuando inevitablemente se corra la voz sobre su pasado, terminaron acogiéndola.”
“Ya conocemos esta historia”, respondió Glory Girl, con un tono ligeramente irritable.
Independientemente de lo que estuviese haciendo Tattletale, sentí que nos estaba dando más control sobre la situación. Comenté: “Esto es nuevo para . Estoy algo intrigada.”
“Lo que quiero decir, Glory Hole, es que conozco ese detalle que ustedes dos no conocen. O al menos, estoy dispuesta a ver todas las pequeñas pistas que tienen flotando adentro de sus cabezas y descubrir esa única cosa que hiciste el esfuerzo para evitar saber. Glory Hole tiene curiosidad, pero evita el tema porque su hermana quiere desesperadamente que lo haga, y Panacea... Bueno, si se lo digo, sospecho que haría algo muy estúpido.”
Podía sentir a Panacea desplomarse en mis brazos. La pelea había salido de ella.
“Entonces, Amy, ¿quieres saber quién es tu padre?”
Durante unos largos momentos, solo se escuchó el sonido de la lluvia golpeando el alféizar de la ventana, y el zumbido de los insectos aún en la habitación.
“¿Es así de malo?”, Pregunté en un medio susurro, tanto a Panacea como a Tattletale.
“No es el hombre lo que la molestaría tanto. Es el saber. Cada hora de cada día después de oírme decir su nombre, se preguntaría. Está aterrorizada de que empezaría a poner en duda cada parte de sí misma, preguntándose si lo heredó de él, o si ella es así por un deseo inconsciente de no ser él. ¿Lo que sabe ahora ya la mantiene despierta algunas noches, pero saber su nombre, saber quién es y qué hizo? Por el resto de su vida, ella se compararía con él. ¿No es así, Amy?”
“Cállate. Solo... cállate,” replicó Panacea, su voz llena de emoción.
“¿Por qué? Estoy en una buena racha. Esa no es la información más peligrosa que he recogido aquí. Sé cosas que son igual de malas.”
Vi un parpadeo de duda cruzar la cara de Glory Girl.
“Te haré un trato, Glory Hole. Entras en la bóveda, te encierras y no hablo sobre el tema. No diré la frase que destruiría a tu familia.”
Glory Girl apretó los puños, “No puedo hacer eso. Digo que no sabes nada, y si me equivoco, enfrentaré las consecuencias de lo que sea que digas.”
“Muy noble de tu parte. Muy egocéntrica también, que crees que el secreto y las consecuencias tienen que ver contigo y tu naturaleza impulsiva. No es así. Tienen que ver con ella. Tattletale dirigió el puntero láser hacia la frente de Panacea, “Tu tampoco quedarás bien parada, pero las consecuencias serían para ella. Humillación, vergüenza, un corazón roto.”
Podía sentir a Panacea endurecerse en mi agarre.
“La oferta sigue en pie,” Tattletale sonrió, “Durante los próximos doce segundos. Métete en la bóveda.”
“Eres una mentirosa de mierda”, escupió Panacea.
“Entonces, ¿por qué estás tan tensa?”, Le pregunté.
“Ocho segundos.”
Panacea se soltó abruptamente, tan violentamente que tuve que sacar el cuchillo para evitar que se cortara la garganta contra él.
Tattletale se apresuró a poner un escritorio entre ella y Panacea, pero Glory Girl se estrelló contra ella, llevándola a lo largo de la habitación. Se detuvieron justo antes de una pared. No es que Tattletale haya salido ilesa. Glory Girl empujó a Tattletale contra la pared, con una mano sobre su boca, y la sostuvo allí.
Mientras Panacea estaba distraída, pasé mi cuchillo en mi mano izquierda y agarré mi bastón. Apreté el gatillo mientras lo agitaba, dejando que el impulso del movimiento lo extendiera por completo. Panacea me vio venir, pero no sé si se dio cuenta de lo que estaba sosteniendo. La longitud del metal la golpeó en un lado de la cabeza. Ella se tambaleó unos pocos pies, luego cayó fuerte.
Desafortunadamente para mí, Glory Girl lo vio todo.
“¡Nadie jode con mi familia!”, Gritó, y su poder se intensificó. Mis rodillas se volvieron gelatina y mi cerebro simplemente dejo de funcionar de forma racional. Glory Girl me arrojó a Tattletale como un niño muy fuerte podría tirar a una muñeca de trapo, y yo simplemente me quedé allí parada como un ciervo a la luz de los faros.
El cuerpo de Tattletale colisionó con mi abdomen, quitándome el aliento. Las dos chocamos con un escritorio, enviando un monitor y una caja de archivos de plástico al suelo. Papel y fragmentos de monitor esparcidos por el suelo.
Todavía estábamos recuperandonos cuando Glory Girl comenzó a flotar hacia nosotros. Estaba luchando, sin éxito, para lanzar jadeantes bocanadas de aire a mis pulmones, mientras Tattletale estaba agarrando con fuerza uno de sus brazos contra su cuerpo, haciendo pequeños ruidos gimoteantes.
“Voy a pedir todos los favores que se me deben, y me endeudaré con el fiscal y cib quien sea que tenga, para que las envíen a la Pajarera”, prometió Glory Girl, “¿Sabes cómo es ese lugar? Una prisión sin guardias. Sin comunicación con el mundo exterior. Sin escapes hasta ahora, lo que es bastante sorprendente teniendo en cuenta que alberga a todos los peores y más poderosos villanos que hemos sido capaces de capturar. Ni siquiera sabemos con certeza si alguien está vivo allí dentro. Es solo un cubo donde arrojamos basura como tú, para nunca más tener que preocuparnos de ti.”
“Bichos”, gruñó Tattletale, casi demasiado bajo para escuchar.
No entendí su significado, pero aún estaba luchando por recuperar el aliento, así que negué con la cabeza.
“Y no tener contacto con el mundo exterior significa que no vas a hablar una mierda de lo que Amy quiera mantener en privado. Confío en mi hermana, confío en que tiene una razón para guardárselo.”
“Bichos. Cúbrela con un enjambre “, dijo Tattletale, respirando un poco mientras lo decía.
Entendí su significado. Cogí mi enjambre y me alegré de descubrir que mi poder funcionaba perfectamente. El trabajo de sabotaje de Panacea se había deshecho cuando maté a la última de las arañas. Orienté cada bicho que pude alcanzar contra Glory Girl.
Inútil. Sentí como si los hubiera puesto en un vidrio resbaladizo e innaturalmente fuerte.
“Idiotas”, la voz amortiguada de Glory Girl salió de en medio de la nube de insectos, “Soy invencible.”
Tattletale usó su brazo bueno para sostenerse, gimiendo: “Antes que nada, te advertí acerca de llamarme estúpida. Segundo, no, no eres invencible. No exactamente.”
Luego levantó su buena mano de su cinturón y apuntó una pequeña pistola contra Glory Girl.
El sonido fue ensordecedor. Realmente no tienes una noción de cuán intenso es un disparo en la televisión y las películas. Fue suficiente que me tomó unos segundos recuperarme. Solo un segundo después, me di cuenta de que mis bichos se habían abierto paso. Encontraron carne para pegarse, carne para morder, pinchar, pinzar y picar. Glory Girl cayó como una piedra y comenzó a agitarse violentamente.
“Ayúdame a ponerme de pie”, la voz de Tattletale se tensó, “Usar mi poder de esa manera en ellas tomó mucho de mí.”
Agarré su mano buena y la ayudé a levantarse. Con uno de sus brazos alrededor de mis hombros, nos apresuramos a salir del banco, juntos. Ella tiró la pistola en una de las bolsas más grandes de su cinturón.
“Qué-” Lo intenté, pero hablar solo me envió a un espasmo de toses dolorosas. Estábamos bajando los escalones de la entrada del banco antes de tener ganas de volver a intentarlo, “¿Qué acaba de pasar?”
“Ella no es realmente invencible. Esa es solo una idea que le gusta poner en la cabeza de las personas. Tiene un campo de fuerza alrededor de todo su cuerpo, pero se apaga cada vez que recibe un buen golpe, vuelve a encenderse unos segundos después. Lo supe cuando vi que tenía polvo en su traje. Polvo que su campo de fuerza la habría mantenido alejado. Mierda, esto duele.”
“¿Qué es?”
“Ella sacó mi brazo del zócalo cuando me tiró. ¿Puedes arreglar un hombro dislocado?
Negué con la cabeza. Sabía cómo, hablando en general, de las clases de primeros auxilios que había tomado, pero dudaba que tuviera la fuerza para lograrlo, y no quería perder el tiempo en poner a Tattletale en una buena posición para arreglar su brazo cuando necesitábamos desaparecer.
La pelea fuera del banco todavía seguía a nuestro favor. Solo Aegis estaba todavía en acción, y estaba bajo ataque de los tres perros y el cañón láser apropiado por Regent.
Grue salió de la oscuridad cerca de mí, aferrándose a Perra de la misma manera que yo estaba sosteniendo a Tattletale.
“Larguémonos”, dije.
“Hagámoslo”, estuvo de acuerdo, en su voz inquietante.
“Hola, hombre G”, Tattletale hizo una mueca, “¿Me pones el hombro en su lugar?”
Grue asintió. Ayudé a preparar a Tattletale mientras él empujaba su brazo nuevamente en su lugar. Él preguntó: “¿Qué pasó?”
“Era Glory Girl en el techo”, le expliqué, y luego tosí dolorosamente unas cuantas veces antes de añadir: “¿Podemos por favor irnos a la mierda?”
“¿Ustedes derribaron a Glory Girl?” Preguntó Grue, incrédula, mientras Perra se despertaba lo suficiente para silbar a sus perros.
“En cierto sentido”, replicó Tattletale, al mismo tiempo que yo señalé nerviosamente: “Ella podría venir tras nosotros en cualquier momento.”
Nos subimos a los perros, y Regent lanzó una salva de disparos desde el cañón láser hacia Aegis, golpeándolo contra el costado de un edificio hasta que la pared a su alrededor se derrumbó. Luego se detuvo para meter su Taser en el panel de control. Cuando el arma comenzó a humear, Regent descendió, saltando el último metro o metro y medio para aterrizar en la espalda de un perro. Él metió la patineta debajo de un brazo.
“Déjala”, dijo Grue.
“Pero-”
“Dispositivo rastreador. Hay que dar por sentado que cualquier artesano que valga la pena va a tener dispositivos de rastreo en sus cosas.”
“Es cierto”, respondió Tattletale, mientras Regent se volvía hacia ella. “Lo siento.”
“¡Carajo!”, Juró Regent. Metió su Taser en la parte inferior de la patineta como lo había hecho con el panel de control, y luego la arrojó al otro lado de la calle.
Estábamos montados con Perra sentada frente a Grue, principalmente para poder apoyarla, y Tattletale detrás de mí en Angelica, su brazo sano me envolvía. Regent estaba solo.
Grue levantó los brazos y llenó la calle de oscuridad.
Angelica salió corriendo, casi haciéndome caer del asiento, mientras corría de cabeza hacia la oscuridad absoluta. Estaba en una criatura de más del doble del tamaño de un caballo, sin una silla de montar, y ella no era adecuada para montar de la misma manera que un caballo. Tenía un pie apoyado en un cuerno de hueso que sobresalía de su costado, mientras que el otro colgaba. Mis manos estaban agarrando las correas que la habíamos colocado, lo único que me impedía hacerme caer hacia atrás, cabeza abajo, mientras se abalanzaba a una velocidad que probablemente superaría a cualquier automóvil en la carretera. No es que habría autos. La policía y los equipos de respuesta de parahumanos tendrían el área bloqueada alrededor de posibles luchas de capas. Para hacer que nuestro escape fuera aún más aterrador, sabía que el perro no podía ver. Ella estaba siguiendo a Brutus por el olor, y Brutus estaba siguiendo las instrucciones de Grue. El ciego liderando al ciego.
Debería haber estado aterrorizada, mis manos se acalambraban, no podía ver ni oír, sabiendo que podía caerme en cualquier momento, pero estaba eufórica. Incluso cuando Angelica se estrelló contra algo lo suficientemente fuerte como para casi derribarnos, no mató mi entusiasmo. Yo vitoreé, grité y aplaudí nuestra victoria, apenas escuchando yo misma el sonido mientras la oscuridad lo absorbía.
Lo habíamos logrado. Yo lo había logrado. Nos escapamos sin matar a nadie. Los únicos que realmente habían sido lastimados habían sido los Custodios, Glory Girl y Panacea, y eso se arreglaría cuando Panacea recuperara la conciencia, seguro. Cualquier daño a la propiedad había sido en gran parte culpa de los Custodios y Glory Girl. Tal vez había hecho algunos enemigos, había asustado a algunas personas inocentes, pero me estaría mintiendo si dijera que podría haberse evitado. En resumen, las cosas no podrían haber ido mejor.
De acuerdo, podrían haber ido mucho mejor, pero ¿cómo terminaron? Muy malditamente bien, en general.
Aegis habría salido de entre los escombros, volando para tener una vista de pájaro. Si Grue estaba haciendo lo que habíamos planeado, estaba llenando todas las calles y callejones por donde pasamos con oscuridad. Aegis no pudo ver dónde o si doblamos hacia atrás o qué calles tomamos, por lo que solo pudo identificar nuestra ubicación por los lugares donde apareció la oscuridad. Sin embargo, si intentaba acercarse para atraparnos, ya nos habríamos marchado cuando nos alcanzara. Todo lo que pudo hacer fue seguir nuestra ubicación general.
Justo cuando pensaba que no podría aguantar más, nos detuvimos. Tattletale y yo nos bajamos de Angelica. Alguien, probablemente Grue, empujó una mochila en mis brazos. Incluso trabajando en total oscuridad, logré ponerme el conjunto de ropa civil que habíamos escondido antes de dirigirnos al banco. Me entregaron un paraguas y con gratitud lo desplegué con mis manos rígidas.
Estaba tensa, esperando en la oscuridad, con solo la sensación de la lluvia en el paraguas para darme una idea del mundo más allá de mí misma y del paso del tiempo.
Pasó mucho tiempo antes de que el mundo apareciera de nuevo. Grue dijo que su oscuridad se desvanecía después de veinte minutos más o menos, pero se sintió mucho más tiempo que eso. Cuando la oscuridad se despejó, vi a Lisa sentada en los escalones de la parte delantera de una zapatería, con una correa en una mano y una bolsa de papel en la otra. Angelica, tan normal como siempre, estaba en el otro extremo de la correa, sentada pacientemente. A nuestro alrededor había compradores y peatones, cada uno con sus paraguas e impermeables, mirando a su alrededor con expresiones de miedo y ojos muy abiertos. Los sonidos fueron refrescantes después del silencio de la oscuridad, la lluvia cayendo y el murmullo de la conversación.
Lisa se puso de pie, y me guiñó un ojo mientras tiraba de la correa para que Angelica la siguiera a su lado. Nos unimos a la multitud de compradores desorientados.
Suponiendo que las cosas salieran según lo planeado, dejarían a Alec, sin un perro y se pondría ropa civil de la misma manera que nosotros. Perra, Brian y los dos perros harían la última parada en un casillero de almacenamiento cerca de los Muelles.
Dentro, se cambiarían a sus ropas civiles, se relajarían por unas horas dentro y dejarían el dinero allí para que el jefe lo recogiera. Después de tomar un descanso lo suficientemente largo como para que los héroes hubieran abandonado la persecución, harían su camino de regreso, al igual que lo hacemos nosotras.
“¿Todos salieron ilesos de esto?” Pregunté a Tattletale en voz baja. Estaba compartiendo mi paraguas con ella, por lo que hablar juntas en una especie de acurruco no se veía extraño.
“No hay lesiones o muertes para nosotros, para los héroes o para los transeúntes”, confirmó.
“Entonces es un buen día”, dije.
“Un muy buen día”, estuvo de acuerdo.
Con los brazos entrelazados, caminamos tranquilamente por el centro. Como todos los demás, estiramos la cabeza para seguir los coches de la policía y las furgonetas del ERP que se apresuraban hacia la escena del crimen con las sirenas aullando. Dos chicas que acaban de terminar sus compras, paseando a su perro.

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2011.06.27 15:54 popocatepetl 'Todo alienta a la violencia' Perspectiva de Ciudad Juárez

Daniela Rea / Enviada
Ciudad Juárez, México (27 junio 2011).- 00:00 AM
Desde el mirador La Rosa de los Vientos parece que el arquitecto de Ciudad Juárez fuera el diablo: desparramada en medio del desierto, se ve invadida por terrenos baldíos donde igual tiran basura que cadáveres.
Entre los cerros que la rodean se distinguen las brechas que conducen a las colonias populares levantadas con cartón, fierros y neumáticos viejos.
Ni una área verde, ni una sombra hay en ese lugar.
Al fondo se asoma la gran mancha urbana de cemento: maquilas, avenidas, casas abandonadas que se confunden con los tiraderos de escombro.
"El clima hostil, la ciudad aislada, la falta de servicios públicos, la vulnerabilidad a las crisis y desempleo, todo parece conspirar para que habite la violencia", dice Ángel Estrada, un documentalista cuyo trabajo habla de los vivos de Juárez.
Cree que sólo contando esas historias se comprenderá la mutilación que ha sufrido la ciudad por la guerra contra la violencia.
Juárez parece ahora habitada por el abandono, comentan con tristeza quienes disfrutaron sus noches de gloria en cualquier salón de la Avenida Juárez, donde antes la fiesta hilaba el día con la noche sin interrupción.
Ejemplo de esas épocas fue el bar "El Paraíso", cuyos dueños corrieron por candados y un herrero el día que el gobierno municipal decidió cerrar los antros a las 3 de la madrugada para garantizar "seguridad".
Ahora esa avenida parece un pueblo fantasma que se extiende hasta el centro histórico.
A pesar de ser la zona con más bulla, tiene la apariencia de una ciudad bombardeada: la violencia ahuyentó al turismo y dejó una estela de desempleo que a su vez detonó el crimen.
Las casas y comercios abandonados se convirtieron en picaderos y en su afán por "limpiar" la ciudad, el gobierno municipal comenzó a expropiar y derribarlos para construir una nueva cara que terminó en terrenos baldíos.
Ahí los únicos ganones son los pepenadores, que con su carretilla pican piedra y roban las varillas o cables de las casas a medio derruir, y los arriesgados que aprovechan las rentas bajas.
"El centro está abandonado. Aquí sólo viven viejos porque a todos los jóvenes ya les dieron kilo (mataron)", dice un muchacho que huyendo de las venganzas de pandillas en la Díaz Ordaz, buscó una renta barata en este lugar.
Esta zona, antes epicentro de la fiesta juarense, es el escenario principal de la política de "limpia" con que el gobierno municipal se suma a la estrategia de seguridad federal.
Además de derrumbar edificios hay operativos para detener a los adictos que por ahí de las 6, 7 de la mañana, deambulan para conseguir alguna dosis. Es entonces que la policía municipal, al mando de Julián Leyzaola, hace las detenciones.
Un trabajador social que atiende a jóvenes en riesgo, explica que aquí, cualquier "sospechoso" puede ser detenido.
"Mostrar la credencial de elector ya no es suficiente para que te dejen ir, si no enseñan una del trabajo, son enviados a la cárcel preventiva, mínimo por 24 horas", dice el joven.
A unas cuantas cuadras de la Catedral, "El Clavo" renta una casita que fue abandonada por sus dueños luego de que la quemaron.
El hombre de unos 50 años estudió leyes en Texas y ahora trata de dejar la adicción a la heroína. Lleva una libreta forrada de cuero y en ella los artículos de la constitución, su escudo ante los cateos de la Policía Federal, a la que acusa de detenerlos de manera ilegal cuando necesitan presentar culpables de algún asesinato.
"Se acaban de llevar un viaje (varias personas) los amontonan en una camper hasta que ya no quepan y luego resulta que de ahí ya solucionaron este crimen 'con éste' y 'a éste ponlo acá y se acabó'. Como ahorita, andan buscando a una persona que mató en un hotel a una mujer.
"Arrestaron a un hombre como sospechoso y se dice que todavía hay otra persona envuelta en el crimen, entonces esa persona la van a quiere sacar de aquí", dice el señor.
Eso sí, desde los picaderos hasta los restaurantes y cafés de Juárez, la gente coincide en la baja de ejecuciones por día. Si antes llegaba a haber 40 en un día, ahora sólo hay la mitad.
La cifra parece dar un respiro a la ciudad, arriesgan algunos optimistas. La gente comienza a rondarla de nuevo, "las copetudas" llenan el restaurante de un hotel que ofrece todas los días sus tardes pasteleras.Pero también hay quien mira con recelo la disminución de muertos.
"No se trata de que haya menos muertos, se trata de que controlen este relajo", dice una indignada Luz María Dávila, quien perdió a sus dos únicos hijos en la masacre de Villas de Salvárcar.
La nueva cifra tampoco tiene sentido para Ernesto Reina, un boxeador retirado cuyo hijo fue asesinado en enero con otros 6 jóvenes mientras jugaban un partido de futbol.
Los datos oficiales se olvidan al consultar los estudios coordinados por Clara Jusidman en Incide Social sobre cómo se ha construido la violencia en este lugar.
En ellos detallan la raíz de la violencia en Ciudad Juárez: el empleo precario, la especulación de la tierra que derivó en una ciudad aislada y rasgó el tejido social de las familias migrantes que llegaron a trabajar en las maquilas y de algunas colonias como la Anapra, en donde la pobreza y falta de servicios públicos están a niveles de la Montaña de Guerrero.
Una de las fallas estructurales más evidentes es el sistema de transporte.
Alrededor de las 6 de la tarde, las calles de Juárez se saturan de tráfico de la gente que va y viene a las maquilas.
La mayoría son autos particulares, los menos son "rutas" como llaman al transporte público. Un carril confinado que no se usa complica más el traslado.
Ese sería el carril para el "transmetro" que al menos tres trienios han intentado echar a andar. Pero ya sea por falta de recursos, corrupción o intervención de la mafia del transporte, sigue inoperante.
A una flotilla de las primeras orugas adquiridas en el trienio Héctor Murguía se les pegó el motor por falta de uso y se vendieron a mitad de precio al DF.
Josefa Ortega es una de las víctimas de esa violencia estructural. Ella vendía ropa usada a tres cuadras del monumento a Juárez. Una mañana, aprovechando que los vendedores protestaban por el homicidio impune de su líder Géminis Ochoa, la Policía Federal hizo un operativo y decomisó la mercancía de unas 150 familias.
Mientras los padres protestaban por su líder, los niños y adolescentes que cuidaban el patrimonio familiar miraban pasmados a los federales llevarlo todo en camionetas blancas.
"Estoy harta de que no me dejen trabajar, mi marido no tiene trabajo, me subo a la ruta porque limpio casas y me asaltan; pongo una tiendita y me cobran cuota; me pongo de comerciante y me quitan mercancía. ¿Cómo trabajo, cómo doy de comer a mis hijos? ¿Tengo que matar? ¿Tengo que robar o qué?", dijo a gritos.
Esa mujer no aparece en ninguna medición de víctimas de la violencia estructural, como tampoco la empleada de maquila Mireya Montes cuyo hijo, con quien compartía trabajo en la fábrica y butaca en la preparatoria, fue asesinado con otros cuatro amigos hace dos años.
Hace unos días acudió a un pequeño homenaje a los muertos de Juárez con el retrato de su hijo muerto. Pidió permiso a la maquila para faltar tres horas y no la dejaron. Le descontaron las horas de su sueldo.La violencia de esta ciudad a veces es superada por la vida cotidiana.
El 10 de junio pasado los diarios relataron la historia de un par de estudiantes de criminología detenidos por hacer su tarea: simular una ejecución y la preservación de la escena del crimen.
Los diarios también hicieron famosa la historia de "Miss Ana", una maestra que fue encarcelada por encontrarle droga en el interior de su vehículo cuando cruzó a El Paso, Texas, donde daba clases. Su desgracia sacó a la luz pública un nuevo tipo de víctimas del crimen en esta ciudad: "los cargados". Beatriz Valle y Graciela González, cuyos esposos están detenidos por una acusación similar, cuentan la forma de operar: los criminales detectan a personas que se vean decentes y trabajen en El Paso y los siguen durante días suficientes para conocer su rutina: su domicilio, la hora y puente de cruce y su destino. En algún descuido meten la droga al automóvil y si tienen suerte y logran cruzar sin ser detenidos, la recogen cuando el auto esté estacionado en El Paso. Si fue detectada por las autoridades fronterizas, pasa lo que le ocurrió a Miss Ana: "está muerta en vida", dice Verónica Cadena, su sobrina. En Ciudad Juárez la muerte sale al paso. Caminando por la Colonia Salvárcar, uno se topa en medio de la cuadra un panteón sin barda ni puerta que convive con la vida cotidiana de las familias. Érika Bernal está en el panteón donde pasó a ver a su sobrino Mario Alvarado, un joven que vendía hamburguesas afuera del bar "El Castillo" y murió rafagueado con otras nueve personas cuando un grupo de sicarios pasó frente al lugar y, sin más, vació los rifles frente a ellos. Además de ella, otro hombre está en el panteón, aprovechando una sombrita de una tumba para curarse del calor y beberse una cerveza. "Si lo hago en la calle me agarra la policía", dice. Érika pasa unos minutos frente a la tumba de tierra. Un padrenuestro y se va a celebrar su cumpleaños. Pese a todo, la vida sigue en Juárez.
© Derechos Reservados 2011 C.I.C.S.A. de C. V.
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2010.07.19 06:26 bucles Deja fría a Margarita Zavala porra de scouts contra la inseguridad en Juárez

Tepoztlán, Mor., 17 de julio. “¿Cómo se grita en Juárez? ¡Todos al suelo! ¿Cómo se grita en Chihuahua? ¡Todos al suelo! Y ¿cómo se grita en todo el norte? ¡Todos al suelo!”, gritaron al unísono los más de mil scouts del país al tomarse la foto con la presidenta del DIF nacional, Margarita Zavala, en la clausura del décimo tercer Jamboree Panamericano México 2010, donde participaron al menos 15 países del mundo.
La porra, que encabezaron los jóvenes scouts de Ciudad Juárez, Chihuahua, congeló la sonrisa de Margarita Zavala quien minutos antes se había negado a hablar de las 24 mil 826 muertes que ha dejado la guerra contra el narcotráfico desde 2006.
–No, luego, dicen que yo no sé nada –respondió Zavala al ser cuestionada sobre el punto.
Sin embargo, en la última foto que se tomó durante el acto celebrado en Meztitla Campo Escuela Scout, ubicado esta cabecera municipal, con el grupo de boys scouts mexicanos cuando ella posaba y sonreía, los jóvenes y niños lanzaron tres veces la arenga y tres veces escenificaron la escena como dicen en la porra (se echaban al suelo).
La manifestación dijeron los scouts de Chihuahua, sobre todo de Ciudad Juárez, fue porque allá hay mucha inseguridad y violencia y para que la esposa del Presidente “vea que no estamos tan felices de vivir así en guerra, entre militares e integrantes de organizaciones criminales”, dijo uno de los jóvenes que alentaron las porras.
“Hay mucha inseguridad y muchos crímenes de gente inocente; por ejemplo, a nosotros nos mataron a dos compañeros en lo que va de este año, que venían de un servicio, y sus muertes están impunes, como miles de personas de esa entidad. Nuestros compañeros andaban trabajando; venían de dar un servicio en un campamento. Uno se llamaba Alejandro y el otro Pedro, de 19 y 21 años edad”, narró Álvaro Cuevas, del grupo Siempre Listos, de Ciudad Juárez.
Agregó que sus compañeros estaban entusiasmados de que este año se celebrara en México el primer Jamboree (gran fiesta) Panamericano 2010 (que se da cada tres años y cuya sede es rotativa); reúne a jóvenes de 15 naciones; “pero ya no vinieron porque los asesinaron; unos dicen que fueron las bandas del crimen organizado; otros, que fueron policías, y no sabemos quién porque no hay investigaciones”, se quejó el chico.
Leticia Santos, de 13 años, dijo que están tristes y cansados de estar encerrados en casa, de que haya balaceras por todos lados y que a cada rato se suspendan las clases por la inseguridad.
“Se siente bien feo cuando corremos para que no seamos revisados por los militares, cuando pasamos cerca de ellos y están bien armados yo siento que mi corazón se encoje, siento feo que haya tantos muertos”, manifestó la menor.
En su momento, la presidenta del DIF nacional, Margarita Zavala, pidió a todos los participantes y a las delegaciones de 15 países que sean “solidarios” y “amistosos” en su casa, con la familia y el prójimo, para que sus países alcancen la equidad e igualdad, no sólo en cuestiones económicas, sino en cuestión de oportunidades.
Nota de Rubicela Morelos Cruz
Periódico La Jornada. Domingo 18 de julio de 2010, p. 7
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